lunes, 11 de marzo de 2013

La maldición de la mujer gigante de las montañas




Uno de los mitos más comunes de la zona de las montañas Apuseni es el mito de los gigantes. Se dice que Decebal estuvo de acuerdo dejar a los gigantes vivir tranquilos en las montañas Apuseni con la condición de que vigilen los tesoros que habían ahí. El mito de los gigantes parecía ya olvidado pero revivió después de un evento ocurrido en la zona del pueblo Ardeu, hace unos 30 años.

Una noche de verano, 1974. En la cantera de piedra caliza que había cerca de Ardeu, todo el mundo acabó con su trabajo, menos dos hombres vigorosos que seguían excavando a 100 metros de la cantera, en la aldea donde se encuentra la ruina de una fortaleza dacia.

Uno de ellos, Aurel Florea confiesa: " Excavamos hasta llegar a un metro de profundidad. Entonces intentamos sacar más la tierra con las palas cuando observamos que tocamos algo muy fuerte. Pensamos que era una olla antigua de la época de los dacios, o dinero, ya que se encontraron muchas cosas en esa aldea. Luego limpiamos la tierra con cuidado. Pero en vez de sacar de la tierra una olla grande vimos que se trataba de un cráneo de hombre gigante, como una calabaza. Nos asustamos mucho y lo enterramos de nuevo a unos dos metros más allá."


Aurel Florea y su compañero se asustaron porque, de pequeños, oyeron sobre la maldición de la mujer gigante que caerá sobre los que no dejarán a su niño muerto a descansar en paz: " Que no tenga paz en su cuerpo y tranquilidad en su alma tal como no tuvieron, mientras vivieron, la madre, el padre y hermanos del niño gigante después de que el menor fue envenenado por los humanos".

Los ancianos de Ardeu dicen que la familia de gigantes de las montañas fue encargada para vigilar un arado de oro de tamaño natural del cual estaban atados dos bueyes, también de oro y en tamaño natural, piezas a las cuales el jefe de los dacios llevaba mucho cariño y las escondió en una cueva cuya entrada fue sellada.
La historia ha sido transmitida de padre a hijo, sin que sea escrita en algún lugar; ya no se guarda hoy en día muchos detalles sobre el periodo histórico del evento, sino solamente algunos actos.
Los ancianos dicen que, enterándose sobre el tesoro de cientos de kilos de oro, un grupo de muchachos que querían volverse ricos, decidieron ir a las montañas.

Llevaron con ellos espadas, horcas, guadañas y palas, más tres carretas con bueyes para que tengan donde poner el tesoro. La cueva estaba vigilada, por turnos, por el padre y el hijo mayor de la familia de los gigantes.

En el día en el cual el grupo llegó cerca de la cueva, el hijo mayor de los gigantes la estaba vigilando. Los padres enviaron al niño gigante menor que le traiga comida. Pero el niño se olvido de llevar consigo los tres panes que necesitaba su hermano.

Hambriento, el muchacho mayor le dijo al menor: Quédate aquí que yo llego más rápido a casa y traigo suficiente pan para que comamos los dos. El grupo de depredadores llegó a la boca de la cueva justamente en el intervalo de tiempo cuando el gigante menor estaba solo. Este no sabía ¿por qué? y ¿para que no entre quien? tenía que vigilar la entrada de la cueva.
Al ver a los pequeños hombres revolviendo sus horcas y espadas a su alrededor pensó que eran unos juguetes. Muy divertido, el niño gigante no observó, que un poco más lejos, otro grupo mató a un buey para meter veneno en el con el fin de ofrecérselo al pequeño gigante. Lo puso ante él y se lo dieron para que lo coma. Estando hambriento, ni pensó en los peligros y empezó a tragárselo.
El joven gigante murió poco después. Los depredadores lograron quebrar una parte de la pared que cubría la entrada de la cueva, pero una vez que entraron, el techo se derrumbó sobre ellos. Se murieron todos. Las carretas con bueyes se quedaron fuera. Cuando volvió el gigante se quedo mudo de dolor. Corrió a su casa y le dijo a su madre lo que pasó con su hermano.
La mujer gigante no se lo pudo creer hasta llegar a la cueva. Vio que los que mataron a su hijo fueron tragados por la tierra, pero, enloquecida de dolor, empezó a saquear para encontrarlos.


Los ancianos de Ardeu cuentan que así aparecieron las colinas evisceradas de la zona y salió a la luz la caliza de calidad que, durante mucho tiempo, se utilizó para hacer cal, su ocupación básica, hasta hace 20 años.

Así apareció también la maldición que hizo la madre de los gigantes, maldición de la cual tuvo miedo Aurel Florea cuando encontró el cráneo de niño gigante, motivo por el cual decidió enterrarlo de nuevo.
La última vez que los humanos de esa zona se encontraron con los gigantes fue hace más de 200 años, dice Aurel Florea.

" La abuela de mi mujer, decía que, su madre, cuando era una niña, fue con sus padres para arar la tierra, en una colina, cerca del sitio donde se dice que haya muerto el niño gigante. De repente vino un gigante, los cogió a todos en brazos y los llevó al valle sin hacerles ningún daño. Solamente les dijo: Vosotros sois los gusanos de la tierra. Revolved la tierra en otro lugar, no aquí!"

Junto a otros seres sobrenaturales, para los ancianos de las comunidades mineras de las montañas de Apuseni, los gigantes son personajes con gran poderes y siguen en la creencia popular prevaleciente en la zona.

El etnólogo Marcel Laptes explica como apareció y se preservó el mito de los gigantes: " Estos gigantes no eran personajes malvados. Ellos castigaban a la gente, si no cumplían un cierto estilo de vida, y eran dueños de los tesoros de la naturaleza, que, por supuesto, vigilaban a su propia cuenta. En las comunidades aisladas, como las de la zona de las montañas Apuseni, la gente vive en un ambiente de misterios y de lo sobrenatural.

Como la gente está muy cerca de la naturaleza, es más fácil creer en tales fuerzas. La gente de estos pueblos tienen una manera diferente de percibir el entorno. Para ellos, cualquier cosa tiene vida y cada elemento tiene su papel, bien establecido en el universo, desde la última brizna de hierba hasta las estrellas del cielo. "
¿Ustedes que piensan sobre estos gigantes?
En la Sala de Proyecciones de Bucegi se encontraron mesas, sillas, hechas como para gigantes.

En Rumania hay innumerables testimonios acerca de una civilización de gigantes. Prácticamente, cada zona del país tiene historias sobre héroes con estaturas formidables. Pero no solamente las leyendas hablan de ellos...



- texto traducido;




9 comentarios:

  1. MUY INTERESANTE, Y SIN DUDA ALGUNA TODO NUESTRO ENTORNO ESTA CONECTADO DE UNA FORMA

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    1. Asi es. Gracias por pasar por nuestro blog y leernos.

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  2. me encantan estas leyendas y hay que pensar que las leyendas se originan sobre un hecho que sucedió..

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    1. Si,si, los dacos estaban seguros que los gigantes vivian allí. O sea este mito sobre la existencia de estos seres en los Carpatos tiene mas o menos 2000 años. Gracias Gerard!

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  3. Exelente y tremendo texto.!! Muy bueno...Una civilizacion digna de ser estudiada y entendida...Un beso.

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    1. Muchas gracias Idolidia por pasarte por mi blog. Me alegro mucho de que te haya gustado esta leyenda. Yo intentaré hacer conocida esta cultura lo más que pueda. ¡Un abrazo muy grande!

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  4. Un aplauso gigante para ti. Estas historias me encantan,pese a que los llamados científicos no les den ningún crédito. Saludos desde Venezuela

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    1. Gracias Sr. Isaias. A mi también me gustan mucho, además el lugar sobre el cual hablo está cerca de mi ciudad, por eso me fascina tanto esta leyenda. Saludos.

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  5. Que interesante! Gracias por compartirlo!

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